Calor y EPOC. Protege tus pulmones cuando suben las temperaturas
El verano invita a salir, viajar y disfrutar del buen tiempo. Sin embargo, cuando vives con Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC), las altas temperaturas pueden convertirse en un auténtico desafío. Lo que para muchos es simplemente un día caluroso, para quienes padecen una enfermedad respiratoria puede traducirse en mayor dificultad para respirar, sensación de ahogo, fatiga e incluso un aumento del riesgo de sufrir exacerbaciones. [1][2][3]
En los últimos años, el cambio climático ha provocado olas de calor cada vez más frecuentes, intensas y prolongadas. Esta nueva realidad preocupa especialmente a los profesionales de la neumología, dado que la evidencia científica asocia el calor extremo con un incremento de las consultas médicas, las hospitalizaciones y la mortalidad en personas con EPOC. [2][3]
¿Cómo afecta el calor a las personas con EPOC?
Respirar no solo sirve para aportar oxígeno al organismo. También tiene importancia en la regulación de la temperatura corporal.
Cuando hace mucho calor, el organismo pone en marcha distintos procedimientos para disipar el exceso de temperatura y para mantener estable la temperatura interna:
- Aumenta la sudoración.
- Dilata los vasos sanguíneos.
- El corazón debe trabajar más. [4]
En consecuencia, este trabajo extra incrementa las necesidades de oxígeno del organismo. [4]
En una persona sana, este esfuerzo suele pasar desapercibido. Sin embargo, las personas que viven con EPOC tienen una menor capacidad respiratoria. Por lo que ese incremento en la demanda puede traducirse rápidamente en dificultad para respirar o sensación de falta de aire. [2][3]
Además, el aire caliente suele ser más seco y contener una mayor concentración de contaminantes ambientales. La polución atmosférica tiene un elevado riesgo para la salud pulmonar: Irrita las vías respiratorias, incrementa las exacerbaciones, favorece la inflamación y deteriora la función pulmonar. [4]
Más calor, más exacerbaciones
Las exacerbaciones son episodios en los que los síntomas habituales de la EPOC empeoran de forma significativa y pueden derivar en ingresos hospitalarios.
Cada vez existen más estudios que relacionan las temperaturas elevadas con un mayor número de estas agudizaciones.
Una investigación publicada recientemente observó que los episodios de calor extremo aumentan el riesgo de exacerbaciones de la EPOC. Especialmente durante los días posteriores a la exposición a altas temperaturas. Este efecto es más evidente en personas mayores y en pacientes con enfermedad respiratoria avanzada. [2]
Por otro lado, el incremento de la temperatura ambiente se asocia con un aumento de los ingresos hospitalarios por EPOC y con una mayor mortalidad relacionada con esta enfermedad. [2][3]
No es solo el calor, la calidad del aire también importa
Las olas de calor suelen venir acompañadas de un deterioro de la calidad del aire. Durante los meses de verano aumenta la concentración de ozono troposférico. Conocido como “ozono malo o superficial”, este contaminante se forma cuando coexisten los óxidos de nitrógeno, los compuestos orgánicos volátiles y una radiación solar intensa a lo largo de un periodo de tiempo lo bastante largo, un mínimo de diversas horas al día.[5]
Este contaminante puede provocar:
- Irritación de las vías respiratorias. [5]
- Empeoramiento de la función pulmonar. [5]
- Mayor riesgo de crisis respiratorias. [1]
Además del ozono, otros factores como la contaminación urbana, los incendios forestales, el polvo en suspensión o los episodios de calima pueden agravar los síntomas respiratorios en pacientes con EPOC.[1] [2]
Personas con mayor riesgo
Aunque todas las personas con EPOC deben extremar las precauciones durante una ola de calor, algunos grupos son especialmente vulnerables:
- Personas mayores de 65 años. [5]
- Pacientes con EPOC moderada o grave. [5]
- Personas que utilizan oxigenoterapia domiciliaria.
- Pacientes con enfermedades cardiovasculares asociadas.
En estos casos, incluso un pequeño aumento de la temperatura ambiental puede desencadenar un empeoramiento de los síntomas.
Señales de alarma que no debes ignorar
Durante una ola de calor conviene prestar especial atención a cualquier cambio en la respiración. Consulta con tu profesional sanitario de referencia si aparecen:
- Mayor dificultad para respirar.
- Tos más intensa.
- Incremento del volumen o cambio de color del esputo.
- Sensación de opresión en el pecho.
- Fatiga intensa.
- Mareos o confusión.
- Si la dificultad respiratoria es intensa o aparece coloración azulada de labios o dedos, debe solicitarse atención médica urgente.
Protege tus pulmones cuando hace mucho calor
La buena noticia es que muchas complicaciones pueden prevenirse con medidas sencillas:
- Mantente bien hidratado. La deshidratación favorece que las secreciones respiratorias sean más espesas y difíciles de expulsar. Beber agua con frecuencia ayuda a mantener una buena hidratación y facilita la eliminación del moco. [1]
- Evita salir en las horas centrales del día. Siempre que sea posible, procura permanecer en lugares frescos entre las 12 y las 18 horas, cuando las temperaturas suelen ser más elevadas. [1] Si necesitas salir, intenta hacerlo a primera hora de la mañana o al anochecer y evita las zonas de sol.[1]
- Mantén tu casa fresca. Cerrar persianas durante las horas de mayor insolación, ventilar por la noche y utilizar ventiladores o aire acondicionado puede ayudar a reducir la temperatura interior. [1]. Igualmente, evita que el aire acondicionado esté demasiado frío o dirija el flujo de aire directamente hacia la cara. Los cambios bruscos de temperatura pueden irritar las vías respiratorias. [1]
- Consulta la calidad del aire. Accede a aplicaciones móviles y páginas web que informan diariamente sobre los niveles de contaminación y ozono. En España, puedes consultar el índice de calidad del aire a tiempo real en este enlace. [1] Si la calidad del aire es mala, es preferible limitar las actividades al aire libre. [3]
- Sigue correctamente tu tratamiento. Aunque estés de vacaciones, durante el verano no deben suspenderse los tratamientos respiratorios. Utiliza los inhaladores y la oxigenoterapia exactamente siguiendo las indicaciones de tu médico. Si utilizas concentrador de oxígeno, asegúrate de que el equipo esté situado en un lugar bien ventilado y protegido del calor excesivo.
- Planifica tus actividades. Si vas a viajar, caminar o realizar ejercicio físico, adapta la intensidad al clima y escucha las señales de tu organismo. No todas las personas toleran igual el calor, y la mejor estrategia suele ser reducir la actividad física durante las horas más calurosas. [1]
- Si te quedas sin respiración, utiliza estas técnicas para controlar los síntomas.
¿Qué ocurre si utilizas oxigenoterapia?
Las personas que reciben oxigenoterapia deben extremar las precauciones durante el verano.
El calor puede aumentar la sensación de falta de aire y hacer que el tratamiento resulte aún más importante para mantener una correcta oxigenación.
Además, conviene recordar algunas recomendaciones básicas:
- Mantener el concentrador en una zona ventilada.
- Evitar cubrir el equipo.
- No exponer las bombonas o concentradores a temperaturas extremas.
- Comprobar la autonomía de las baterías si se utilizan concentradores portátiles.
- Llevar siempre suficiente suministro de oxígeno si se realizan desplazamientos.
Tener EPOC no significa renunciar a disfrutar del verano, pero sí requiere tomar algunas precauciones adicionales. Planificar las actividades, mantenerse hidratado, evitar las horas de más calor, seguir correctamente el tratamiento y estar atento a los síntomas son medidas sencillas que pueden marcar una gran diferencia.
Recuerda que la información proporcionada en este artículo no reemplaza, sino que complementa la relación entre el profesional de salud y su paciente o visitante. En caso de duda, debes consultar con tu profesional de salud de referencia.
Más información
¿Cómo afecta el calor a las personas con afecciones respiratorias? Enlace
¡El verano ya está aquí! Respira tranquilo Enlace
Resumen
Las altas temperaturas pueden tener un impacto importante en las personas con Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC). El calor obliga al organismo a realizar un mayor esfuerzo para regular su temperatura, aumentando la demanda de oxígeno y favoreciendo la aparición de síntomas como dificultad para respirar, fatiga o sensación de ahogo. Además, las olas de calor suelen ir acompañadas de un empeoramiento de la calidad del aire, con un aumento de contaminantes como el ozono troposférico, que pueden incrementar el riesgo de exacerbaciones e ingresos hospitalarios.
El artículo explica por qué el verano supone un mayor riesgo para las personas con EPOC y ofrece recomendaciones prácticas para proteger la salud respiratoria. Desde mantener una óptima hidratación hasta extremar las precauciones si se utiliza oxigenoterapia.
FAQs
Las altas temperaturas aumentan el esfuerzo que debe realizar el organismo para regular la temperatura corporal, incrementando la necesidad de oxígeno. En las personas con EPOC esto puede traducirse en más dificultad para respirar, sensación de ahogo, fatiga y un mayor riesgo de sufrir exacerbaciones, especialmente durante las olas de calor.
Se recomienda mantenerse bien hidratado, evitar salir entre las 12 y las 18 horas, permanecer en lugares frescos, consultar la calidad del aire, seguir correctamente el tratamiento inhalado o la oxigenoterapia y reducir la actividad física en los momentos de mayor temperatura.
Sí. El calor extremo y la contaminación atmosférica, especialmente el aumento del ozono troposférico durante el verano, pueden irritar las vías respiratorias, empeorar la función pulmonar y aumentar el riesgo de exacerbaciones, ingresos hospitalarios y complicaciones en personas con EPOC.
[1] British Lung Foundation. Looking after your lungs in hot weather. Enlace
[2] American Thoracic Society. The growing health burden of heat waves with focus on respiratory effects. Enlace
[3] European Respiratory Society. Hotter weather is linked to increases in COPD exacerbations. Enlace
[4] Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia. SEMG aborda cómo afecta a nuestra salud el aire que respiramos en la XIII Jornada Dual Neumológica. Enlace
[5] Generalitat de Catalunya (GENCAT). ¿Qué es el ozono troposférico? Enlace