Ayuno intermitente y sueño, ¿cuál es su relación?
El ayuno intermitente se ha convertido en una de las estrategias nutricionales más populares de los últimos años. Muchas personas lo utilizan para perder peso, mejorar hábitos alimentarios o intentar cuidar su metabolismo. Sin embargo, junto a su popularidad han surgido muchas dudas: ¿el ayuno intermitente tiene un impacto en el sueño?, ¿puede empeorar el insomnio?, ¿es recomendable para personas con apnea del sueño o enfermedades respiratorias?
La relación entre alimentación y descanso es mucho más estrecha de lo que parece. Nuestro organismo funciona siguiendo ritmos biológicos, denominados ritmos circadianos. Estos regulan procesos como el sueño, el movimiento, el apetito, las hormonas o el metabolismo. Por eso, cambiar los horarios de las comidas también puede tener una influencia en cómo dormimos.[1]
Aunque todavía queda investigación por realizar, los estudios actuales sugieren que el ayuno intermitente, especialmente cuando se realiza de forma estructurada y siguiendo las recomendaciones de un profesional sanitario, no suele empeorar la calidad del sueño y, en algunos casos, incluso podría favorecerla.[2]
¿Qué es el ayuno intermitente?
El ayuno intermitente no se trata de una dieta en sí misma, sino de una forma de organizar los horarios de comida. En lugar de centrarse en qué alimentos se consumen, se centra en cuándo se consumen.
Entre los modelos más habituales encontramos: [2]
- Método 16:8. Es decir, 16 horas de ayuno y 8 horas de alimentación. Por ejemplo, del mediodía a las 8 p. m.
- Restricción horaria de la ingesta (Time Restricted Eating o TRE)
- Ayuno en días alternos.
- Método 5:2. Se trataría de cinco días de alimentación habitual y dos de restricción calórica. Por ejemplo, de un 25%.
Actualmente, la modalidad más estudiada es la alimentación restringida en el tiempo (TRE), donde todas las comidas se realizan dentro de una ventana diaria de entre 4 y 10 horas. [3]
¿Qué relación hay entre el ayuno y el sueño?
Durante mucho tiempo se pensó que pasar horas sin comer podía empeorar el descanso nocturno debido al hambre o a cambios hormonales. Sin embargo, los resultados de los estudios más recientes muestran una realidad más compleja.
Según la Sleep Foundation, el ayuno intermitente podría ayudar a reforzar los ritmos circadianos, que son los responsables de regular el ciclo sueño-vigilia. Los horarios regulares de comida actúan como señales biológicas que ayudan al organismo a sincronizar sus funciones internas. [2]
Esto significa que, igual que acostarse a la misma hora favorece el descanso, mantener horarios estables de alimentación también puede contribuir a una mejor regulación del sueño. [2]
Además, las personas que practican ayuno intermitente suelen presentar cambios fisiológicos que podrían influir positivamente en el descanso. Entre ellos destaca un aumento de la hormona del crecimiento, que participa en la reparación celular, la recuperación muscular y el metabolismo de las grasas durante el sueño. [2]
¿El ayuno intermitente mejora la calidad del sueño?
La respuesta corta es: depende de la persona y de cómo se aplique.
Una revisión científica publicada en la National Library of Medicine analizó diversos ensayos clínicos en adultos con sobrepeso y obesidad y concluyó que el ayuno intermitente generalmente no produce cambios significativos, ni positivos ni negativos, sobre la calidad del sueño, la duración del sueño o el insomnio. [3]
De forma similar, una revisión publicada en Frontiers in Nutrition señala que la evidencia actual indica que la alimentación restringida en el tiempo no suele empeorar los parámetros del sueño en la mayoría de las personas.[4]
Además, un estudio liderado por investigadores de la Universidad Pública de Navarra (UGR) y el CIBER afirmó que el ayuno intermitente resultó eficaz para perder peso sin afectar negativamente al sueño, al bienestar general ni al estado de ánimo. [5]
En esta línea, se ha observado que en apenas una semana pueden aparecer los siguientes beneficios: Reducción de los despertares nocturnos, un sueño más estable, un aumento de la fase REM, que es clave para el procesamiento emocional y cognitivo. Y finalmente, una percepción general de mayor descanso, bienestar y mejor capacidad de concentración durante el día. [2]
¿Y qué ocurre con las personas que tienen apnea del sueño?
La apnea obstructiva del sueño está estrechamente relacionada con el exceso de peso. De hecho, la obesidad es uno de los principales factores de riesgo para desarrollar apneas y empeorar su gravedad. [6]
Por este motivo, cualquier estrategia que facilite una pérdida de peso saludable podría tener un impacto positivo indirecto sobre la apnea del sueño.
Algunos expertos señalan que la reducción de peso conseguida mediante ayuno intermitente podría contribuir a disminuir algunos factores asociados al riesgo de apnea obstructiva del sueño, aunque todavía se necesitan más estudios específicos para confirmarlo. [3]
Eso sí, es importante entender que el ayuno intermitente no sustituye tratamientos como la CPAP ni debe utilizarse como alternativa terapéutica para la apnea del sueño.
¿Puede empeorar el sueño en algunas personas?
Aunque muchas personas no experimentan cambios negativos, algunas podrían notar:
- Mayor dificultad para conciliar el sueño durante las primeras semanas.
- Sensación de hambre nocturna.
- Despertares si el ayuno es demasiado prolongado.
- Irritabilidad o cambios en el estado de ánimo durante la adaptación.
Los expertos señalan que estos efectos suelen aparecer especialmente cuando se realizan ayunos muy largos, cuando existe un déficit calórico excesivo o cuando los horarios de alimentación están desalineados con los ritmos biológicos naturales.[7]
Por ello, muchos especialistas recomiendan evitar cenas demasiado tardías y concentrar la alimentación en las horas diurnas. [2]
El papel de los ritmos circadianos
Uno de los aspectos más interesantes de la investigación actual es la relación entre ayuno y ritmos circadianos.
El organismo está programado para realizar la mayor parte de su actividad metabólica durante el día. Comer muy tarde por la noche puede alterar procesos hormonales relacionados con la digestión, la glucosa y el sueño. [2]
Por este motivo, algunas investigaciones sugieren que las ventanas de alimentación tempranas. Por ejemplo, desayunar y terminar de comer antes de la noche, podrían favorecer una mejor sincronización metabólica y un descanso más reparador. [2]
Aunque todavía no existe consenso definitivo, los resultados apuntan a que el horario de las comidas podría ser tan importante como el propio ayuno. [2]
¿Es recomendable para todo el mundo?
No necesariamente. El ayuno intermitente no es una estrategia universal y no está indicado para todas las personas.
Diversos expertos recomiendan precaución y contactar con un médico en casos de: [8]
- Es menor de 25 años.
- Está embarazada o amamantando.
- Toma insulina u otros medicamentos para controlar la diabetes.
- Se le ha recetado cualquier medicamento que se deba tomar con alimentos.
- Tiene un trastorno convulsivo.
- Trabaja en el turno nocturno u opera maquinaria pesada en su trabajo.
En pacientes con enfermedades respiratorias crónicas también es recomendable consultar previamente con el equipo médico, especialmente si existen otras patologías asociadas o tratamientos complejos.
Más allá del ayuno, el sueño sigue siendo prioritario
Existe un aspecto que los especialistas destacan de forma constante. Ninguna estrategia nutricional puede compensar un mal descanso crónico.
La relación entre sueño, metabolismo y peso es bidireccional. Dormir poco o dormir mal se asocia con alteraciones hormonales, aumento del apetito y mayor riesgo de obesidad y enfermedades metabólicas. [2]
Por eso, si el objetivo es mejorar la salud respiratoria, controlar el peso o sentirse con más energía, el enfoque debe ser integral:
- Mantener horarios regulares de sueño
- Realizar actividad física
- Seguir una alimentación equilibrada
- Evitar cenas copiosas
- Seguir el tratamiento de trastornos como la apnea del sueño
La evidencia científica actual sugiere que el ayuno intermitente no suele empeorar la calidad del sueño y puede ser una herramienta útil para algunas personas dentro de un estilo de vida saludable. Además, al favorecer la pérdida de peso, podría aportar beneficios indirectos en pacientes con apnea obstructiva del sueño o factores de riesgo metabólicos. [5]
Sin embargo, no existe una única fórmula válida para todos. La clave está en adaptar cualquier estrategia nutricional a las necesidades individuales y evitar enfoques extremos o poco sostenibles.
La información proporcionada en este artículo no reemplaza, sino que complementa la relación entre el profesional de salud y su paciente o visitante. En caso de duda, debes consultar con tu profesional de salud de referencia.
Resumen
El ayuno intermitente es una estrategia alimentaria que organiza los horarios de las comidas alternando periodos de alimentación y ayuno. Aunque muchas personas lo utilizan para perder peso o mejorar su salud metabólica, existe interés por conocer cómo puede afectar al sueño. La evidencia científica disponible indica que, en la mayoría de los casos, el ayuno intermitente no empeora la calidad del descanso y, cuando se realiza de forma adecuada, podría incluso favorecer una mejor regulación de los ritmos circadianos, que son los responsables de coordinar funciones como el sueño, el apetito y el metabolismo.
Además, la pérdida de peso asociada al ayuno intermitente podría aportar beneficios indirectos en personas con apnea obstructiva del sueño, ya que el exceso de peso es uno de los principales factores de riesgo de esta enfermedad. Sin embargo, el ayuno no sustituye tratamientos como la CPAP ni es una estrategia adecuada para todas las personas. Por ello, especialmente en pacientes respiratorios o con otras patologías, es recomendable consultar con un profesional sanitario antes de iniciar cualquier cambio importante en los hábitos alimentarios.
FAQs
Los estudios actuales indican que el ayuno intermitente no suele empeorar la calidad del sueño y, en algunas personas, puede contribuir a mejorarla al ayudar a regular los ritmos circadianos. También se ha relacionado con una reducción de los despertares nocturnos y una mayor sensación de descanso cuando se realiza de forma estructurada y saludable.
El ayuno intermitente no trata directamente la apnea del sueño, pero, realizado siguiendo las indicaciones de un profesional sanitario, puede favorecer la pérdida de peso, uno de los factores que más influyen en la gravedad de esta enfermedad. Por ello, podría aportar beneficios indirectos en algunas personas con apnea obstructiva del sueño, aunque no sustituye tratamientos como la CPAP ni el seguimiento médico especializado.
Algunas personas pueden experimentar hambre nocturna, despertares o dificultad para conciliar el sueño durante las primeras semanas de adaptación, especialmente si realizan ayunos muy prolongados o mantienen horarios de alimentación poco alineados con sus ritmos biológicos. Sin embargo, estos efectos no son frecuentes y suelen mejorar cuando el ayuno se realiza de forma adecuada y supervisada.
Referencias
[1] A.Palomar. El rol de las horas de las comidas en el sistema circadiano y su relación con el riesgo de cáncer. ISGlobal (2021). Enlace
[2] J.Vera Summer. Why Intermittent Fasting Can Lead to Better Sleep. Sleep Foundation (2025). Enlace
[3] McStay M, Gabel K, Cienfuegos S, Ezpeleta M, Lin S, Varady KA. Intermittent Fasting and Sleep: A Review of Human Trials. Nutrients. 2021 Oct 1;13(10):3489. doi: 10.3390/nu13103489. PMID: 34684490; PMCID: PMC8539054. Enlace
[4] Bohlman C, McLaren C, Ezzati A, Vial P, Ibrahim D and Anton SD (2024) The effects of time-restricted eating on sleep in adults: a systematic review of randomized controlled trials. Front. Nutr. 11:1419811. doi: 10.3389/fnut.2024.1419811. Enlace
[5] El ayuno intermitente es efectivo para perder peso y no afecta a la calidad del sueño ni al bienestar general. Ciber/OBN (2025). Enlace
[6] Apnea del sueño y pérdida de peso ¿Qué relación existe y cómo puede mejorar la salud respiratoria? Nippon Sanso Homecare (2026). Enlace
[7] Fasting and Sleep: How Going Without Food Impacts Restorative Sleep. Sweet Sleep Studio (2025).Enlace
[8] Ayunar o no ayunar ¿Importa en qué momento y cómo National Institutes of Health (NIH) (2020). Enlace